MADRID.- Iñaki Urdangarin, yerno del rey Juan Carlos de España, fue imputado ayer por presuntos hechos de corrupción, en un caso que afectó la imagen que los españoles tienen de la Corona y llevó a la Casa Real a tomar la medida, sin precedentes, de revelar sus ingresos (ver "Las cuentas de la realeza").

La Justicia de Palma de Mallorca no especificó aún los cargos contra Urdangarin, un ex jugador de handball de 43 años casado con la hija menor del monarca, la infanta Cristina, con quien tiene cuatro hijos. El juez a cargo de la causa, José Castro, lo citó a declarar para el 6 de febrero, en una investigación por presunto desvío de millones de euros en fondos públicos a través de su Instituto Nóos, una organización sin fines de lucro que administró entre 2004 y 2006.

Castro cree que Urdangarin y su socio, Diego Torres, "organizaron un entramado societario utilizando un grupo de sociedades mercantiles, a través de las cuales desviaban los fondos públicos y privados (procedentes de patrocinios de empresas) que recibía el Instituto Nóos, apoderándose de los mismos".

La investigación halló evidencia de malversación de fondos públicos, falsificación documental, prevaricación y fraude durante un período en el que Nóos tuvo ingresos por 15 millones de euros (U$S 19,4 millones). La prensa informó que la ONG desvió dinero destinado a actividades en las Islas Baleares y en Valencia a compañías a nombre de Urdangarin o de Torres en conceptos como apoyo logístico, pero no pudieron justificar los pagos.

El deportista negó haber cometido un delito, pero pidió públicamente perdón a principios de mes por la vergüenza que le causaron sus problemas legales a la familia real.

El caso contra el duque es uno de varios escándalos de corrupción en las Cortes españolas, la mayoría de los cuales datan de la burbuja inmobiliaria y urbanística previa a la crisis financiera, cuando los gobiernos locales gastaron elevadas sumas de dinero. La familia real lo marginó de los eventos oficiales ya que su comportamiento "no parece ejemplar", según argumentó el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno. Desde 2009, Urdangarin vive con su familia en Washington, donde representa al grupo de telecomunicaciones Telefónica.

Un sondeo del Centro de Investigación Social demostró que los históricamente altos índices de aprobación de la familia real cayeron este año. Un 13% de los españoles admiten que su opinión sobre la Corona "empeoró" en los últimos tiempos, si bien ocho de cada diez españoles (el 81,3%) destacan aún el "papel fundamental" del rey Juan Carlos, de 73 años, en la consolidación de la democracia. Por ello sigue siendo muy querido y reconocido. (DPA-AFP-Reuters)